16 ene. 2011

Sorteo 2011 en El Diario el Tiramillas.

¡Hola de nuevo!

Os dejo el texto que he preparado para poder concursar en el sorteo que hacen el El Diario el Tiramillas.

¿Aun no sabéis de que va?

Pues pasaros por aquí para ver toda la información.



El texto no es gran cosa, pero mi inspiración no ha dado para más hoy.
Espero que os guste (aunque sea un poquito >.<)

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Vaya día tuve ayer.

Resulta que vinieron de vistas dos amigas, Anabel (si como el título del libro de T.C. Ferri: Anabel) y su prima Sofia.
Que aunque tiene un nombre precioso, dice que quiere que la llamemos Amanda (Que a mi me recuerda la protagonista de Proyecto Amanda.)

Los problemas empezaron cuando las fui a buscar al aeropuerto y me encontré con una chica con greñas verdes  (idéntica a Laila Winter: Las Arenas de Solarïe de Bárbara G. ). La pobre había perdido el vuelo y estaba medio suplicando a una de las chicas de la recepción para que la ayudará. Pero tuvo mala suerte, pues resulta que la recepcionista tenía El don de ignorar a los demás.

Una vez las tres juntas, nos dirigimos al coche. Pero antes de llegar Sofia, perdón Amanda, tropezó y cayó de bruces, con tan mala suerte que la maleta se abrió desparramando todo el contenido.
Quilos y quilos de ropa por el suelo. Mientras le ayudábamos a recoger vi, entre una bragas amarillas y una camiseta arrugada, lo que parecía un libro. Al cogerlo me di cuenta de que se trata de Monster High de Lisa Harrison y apunté en mi agenda mental el pedirselo al llegar a casa.

Un vez estuvimos en el piso, las cosas fueron mejorando.
Anabel prometió hacer ella la comida, y mientras, yo y "Amanda" nos ocupabamos de poner la mesa. En una de sus idas y venidas de la cocina, pude distinguir un brillo que povenia del colgante de su cuello (me recordó el brillo de la porta de Luz de Luna de Rachel Hawthorne). Me dijo que lo había comprado en una calle perdida en Londres.

Poco después nos econtrabamos comiendo y escuchando las historías de Anabel sobre su año de erasmus, la verdad es que podía escribir un libro y titularlo: Diario de una erasmus...o algo así.

Por la tarde decidimos dar una vuelta por el centro de la ciudad y acercarnos a una tienda de antiguedades.
La verdad es que era preciosa, llena de detalles de epocas pasadas y artilugios extraños. 
Mientras paseavamos por sus pasillos, a Anabel se le cayo de las manos un potezito que contenia (teoricamente) las plumas de un ángel. Salieron todas despedidas por el aire, como en la portada de Hush Hush de Becca Fitzpatrick. Igualito.
Nos pusimos a recoger como locas, antes de que lo viera la dependienta.
Al final no pudimos evitar la reprimenda y Anabel tuvo que comprar el artículo. En fin, ahora puede presumir de tener plumas de angel en casa.

Por la noche nos fuimos a cenar a un restaurante muy pequeño, oculto en las sombras de una estrecha callejuela.
La camarera fue muy amable y cuando nos dio su nombre todas nos quedemos asombras. Nunca había conocido a nadie que se llamará Gwendolyn, bueno si descartamos a la protagonista de Rubi de Kerstin Gier claro.
Nos estuvo contando un montón de cosas,entre ellas que ahora esta loca por amor, como en el libro de Ghostgirl de Tonya Hurley. Se había enamora de un chico francés ¡Oh La la! 
Un tal Oliver, como el de Olviver Nocturne de Kevin Emerson, que siempre le traía flores y croissants.

Al final acabemos saliendo del restaurante a las dos de la mañana. Me recordó el título de una libro, el de Sombra nocturna de Andrea Cremer. Eso eramos, sombras deambulando por las calles desiertas de la ciudad.

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2 comentarios:

  1. Cómo mola el texto ^^
    Mucha suerte en el sorteo :P

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  2. Yo también voy a animarme a participar!
    Muy divertido el relato :)

    Saludos!

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